Oscilan
perplejos, ascienden y descienden, dejan ver la belleza interior de su ser,
como la flor que abre sus pétalos en primavera. Te demuestras de par en par,
aunque quizás muestras pequeñas pistas de timidez, de introspección o tal vez
de secreto.
Busco
encontrarte, conocerte y descubrir cada trocito de ti, para poder ver a través
de tus ojos de manantial.
Rellenos,
brillantes, maravillosos y coloridos. Un océano sin fin en el que me sumerjo
cada vez que mis ojos persiguen a los tuyos y cada vez que los tuyos dejan
atraparse.
Verde
petróleo quizás, grisáceo azulado más hacia el centro y un resplandeciente sol
en el núcleo… tus ojos mis dos manantiales en brutos.